Fabrica Sueños
“Un sueño que sueñas solo es sólo un sueño. Un sueño que sueñas con alguien es una realidad”.
John Lennon. Cantante y compositor británico.

Para que mi niño siguiera creyendo que la grandeza está al alcance de quien se esfuerza, y que el mundo de los sueños no está tan lejos, quisimos construir varios amigos un puente que llegara hasta allí —aunque estoy seguro de que se pueden tender muchos más—. Buscamos una manera de traer algunos de esos sueños suyos hasta nuestro mundo, y darles vida en objetos cotidianos.
Para él, fue como si la realidad se prestara a ser una especie de galería de arte donde se exhiben sus fantasías, pero para mí lo que está en juego es algo mucho más importante. No voy a negar que —seamos sinceros— también nos pudo el orgullo de padre, madre, tío, abuelo, etc, y el placer de gritar a los cuatro vientos “¡mi peque es un artista!”. Pero lo cierto es que no tenemos ni la menor idea de qué serán de mayores, y aunque es muy posible que esta etapa de artista se les pase pronto, además del recuerdo de una época, nos quedará la certeza de que intentamos todo; que hicimos por ellos lo mejor que supimos. Y es que en el fondo, esta es mi forma de animarle a seguir soñando, de susurrarle “venga, sigue adelante; yo creo en ti”. No sólo porque estamos orgullosos de ellos, sino porque somos el primer —y tal vez el más importante— apoyo que tendrán en esta vida.
Ser padres es difícil, pero le observo atentamente y descubro que ser niño tampoco es fácil; que resulta agotador creer en un sueño, si nadie más cree contigo. Por eso yo creo en sus sueños, sean cuales sean, y da igual si cambian mañana. Confío en que acompañarle a soñar, es la mejor garantía de que siga soñando; de que sueñe a lo grande y que tal vez, algún día, uno de esos sueños le convierta en un gran hombre; porque lo que es seguro, es que los grandes hombres y mujeres de este mundo, antes tuvieron grandes sueños.
Este es nuestro puente, y quisimos compartirlo también con ustedes. Espero que les sirva.
